El espesor es uno de los parámetros que hay que controlar, pero no define por sí solo la idoneidad de las baldosas transitables. Debe ponerse en relación con formato, resistencia mecánica declarada, estructura de soporte, método de instalación y cargas previstas.
En las áreas residenciales recorridas exclusivamente por automóviles pueden valorarse productos de gres porcelánico antideslizante con espesor de 8 o 9 mm, siempre que se coloquen sobre un soporte correctamente proyectado. Las soluciones con espesor igual o superior a 20 mm ofrecen prestaciones mecánicas más elevadas y son indicadas también para áreas industriales o comerciales transitables, como plazas, aparcamientos públicos y superficies afectadas por el tránsito de vehículos pesados.
Al definir el espesor de un pavimento industrial transitable, hay que verificar las condiciones de servicio y los valores recogidos en la documentación técnica del artículo concreto. No es correcto asumir automáticamente los 20 mm como requisito mínimo para cualquier superficie transitable.
También el formato y la geometría de la baldosa deben coordinarse con el sistema de colocación y con las cargas previstas, sobre todo en las áreas sometidas a giros, frenadas o pasos repetidos de las ruedas. Por eso el pliego de condiciones debería indicar no solo la colección, sino también artículo, formato, acabado, espesor y uso previsto.
Para una aplicación exterior, la prestación antideslizante debe definirse en relación con la pendiente, la presencia de agua, la suciedad, el modo de utilización y las prescripciones aplicables. La clase requerida debe verificarse sobre la base del uso previsto y de las condiciones efectivas de la superficie.
En los pavimentos para rampas exteriores transitables, la pendiente y las maniobras de los vehículos hacen aún más importante verificar la resistencia al deslizamiento requerida por el proyecto y la compatibilidad del acabado con las condiciones de servicio. La clasificación R11 no sustituye, por tanto, la valoración específica de la rampa y de las normativas aplicables.
La reducida absorción de agua del gres porcelánico favorece su empleo al aire libre, incluso con bajas temperaturas. Resistencia al hielo, carga de rotura, resistencia a la abrasión y otras prestaciones deben, sin embargo, controlarse en la ficha técnica del producto concreto.
En el pliego de condiciones, los suelos exteriores transitables deben describirse mediante valores prestacionales verificables, especificando artículo, formato, espesor, acabado y condiciones de empleo. Solo así las baldosas transitables pueden compararse de forma coherente con las cargas previstas y con el sistema de colocación.